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Cómo declarar tu amor en 290 palabras
Quería contarte que me estoy enamorando, sí, me estoy enamorando de aquella chica que te conté, de aquella que ha dado un 180º a mi vida, de aquella que me quita el sueño literalmente, de aquella que me encabrona y me saca de mis casillas, pero que por sobre todas las cosas me vuelve loco, que me hace quererla, adorarla, desearla, salir de mi y convertirme en todos mis némesis, convertirme en el que se expone, en el temerario, en el audaz, en el tonto, en todo lo que soy y no soy al mismo tiempo.
Gracias a ella me siento como uno se siente cuando es besado al despertar por aquel ser amado, ese sentimiento que muy pocos hemos sentido pero del cual muchos han hablado; yo ya lo he reconocido y no tengo como describirlo.
He dejado sobre su cuerpo, mi mejor lienzo, estelas de tintas que llevan dentro una serie de acontecimientos que sólo ella y yo logramos comprender, que sólo ella y yo podemos compartir, que sólo ella y yo podemos nombrar como intimidad, una intimidad bendita que alcanza grados infinitos de éxtasis cuando detengo mis trazos para oírla respirar, para mirarla yacer sobre las delicias de una poesía gráfica que me hace pertenecer a ella, para escucharla decir entre sueños mi nombre.
Ella que con solamente una acción, un pensamiento, una palabra, un momento, puede hacer que lo logre todo o que me convierta en nada. Ella que con solamente una mirada me hace despertar en un nuevo mundo, nuestro mundo, un mundo plagado de ella, plagado de mi. Y es en estos momentos que me siento como sólo ella me hace sentir, y es en estos momentos que me siento… al borde del enamoramiento.
Ahora que no estás…
ya me puse de nostálgico, vale madressss!!! ahaha, esto es del año 2004, como por ahí de marzo; goei, era un adolescente!!!, ahaha.
Ya no soy bueno escribiendo, todo me suena a palabras ya hechas, todo se ha dicho y lo que yo puedo expresar ha decaído. Siento que todo lo que dije se desvanece en el existir de mi pasado, que todo lo que digo ya fue expresado con sentimientos, acciones y talvez hasta palabras. También siento que todo lo que diré ya fue rebuscado en mi mente, solo acierto a expresar aquello que fue escuchado o, redundantemente, expresado tiempo atrás por otras personas y a veces por mi. Mi mente me hace jugadas que no puedo comprender, me hace expresar cosas que al parecer son mías, aunque ya lo han sido por otros.
Todo lo que vivo es una farsa, al igual que todo lo que he escuchado… antes me divagaba al escuchar tu voz, podía hacer que mil pensamientos encontrados se fundieran en oraciones conjugadas y al final expresarlo todo en un divague sin final. Ahora todo ha cambiado, has dejado de existir, te has marchado a un lugar de donde nunca volverás, a donde ya no podré verte, aquel lugar a donde van todas las personas que han vivido plenamente y su alma se pierde en el infinito placer.
Aun te amo nena, desde ahí sabes que aun eres lo mejor en mi vida, que si no te hubiera conocido mi vida jamás habría cambiado, pero aunque todo esto sea cierto ya no te encuentras a mi lado, todo se ha convertido en una imagen mas de mi conciencia, en un espectro que vaga a mi alrededor en busca de un suspiro que se perderá en la irrealidad.
Recuerdo aquella tarde en que observamos el atardecer juntos por ultima vez, el ultimo deseo que pudimos cumplir, fue algo tan hermoso que no pude articular palabra alguna frente a la majestuosidad de tu belleza conjugada con aquel atardecer; al final todo desapareció, aquel gran momento se torno oscuro, caíste inmediatamente después de darme un ultimo beso y lograr decir “Te quiero”; llore como jamás lo había hecho, te tuve en mis brazos y tu no podías moverte, estabas inerte mientras dije por ultima vez que te amaba, me sentí como un estúpido hilando palabras al aire… no podías escucharme.
Talvez no quería asimilar que desde hace tiempo sabia que tu me abandonarías, fue algo de lo que me entere desde el momento en que observe aquella expresión en tu rostro, no era la habitual, tus ojos no tenían aquel brillo que los caracterizaba, tu mirada no buscaba mis ojos, tu sonrisa había desaparecido, tu voz se escuchaba algo cortada y yo… yo sentí que mi existencia poco a poco se perdía en la realidad; presentí que algo andaba mal, y así fue, me dijiste que tenias que marcharte, que estarías bien, y lo peor de todo, que tendría que buscar a alguien mas porque seria lo mejor para mí, quise decirte que nadie podría ocupar tu lugar, que tú eras la mejor para estar a mi lado, pero siempre respeté tus decisiones y deje que te marcharas; antes de todo eso te hice una petición, que estuviéramos juntos el día en que te marcharas, no podías negarte, tu igual deseabas lo mismo, accediste ya que seria lo ultimo que haríamos juntos y así fue.
Mi naturaleza rechaza su realidad… soy un rehén de la soledad intentando hallar la felicidad en donde nunca estará. He tomado una decisión, escapare de todo lo que existe, estaré contigo de nuevo… acabare con la mitad que me resta de vida… la otra mitad eras tu.
(Sin Revisión)